domingo, 27 de marzo de 2011

¿Qué serás ahora para mí?

“Desear es llevar

el destino del mar dentro del cuerpo”


Aurora Luque, De "Poemas para la siesta de Epicuro"


Imagen, Lars Raun

20 comentarios:

Fackel dijo...

¿Sólo el del mar? ¿Y el del viento, y el del fuego, y el del polvo de los caminos?

Pero bella esa brevedad poética.

Salud.

Say dijo...

Fackel,
Ahh, claro que no. Sólo el del mar no. Quizás es que el del viento, el del fuego, el del polvo de los caminos...lo vivimos desde la sensación honda de esas mareas vivas del mar, constantes y turbulentas, que nos viven dentro. Y desde ese fondo y fuerza marina, es como sentimos el viento y el fuego, y el polvo del camino...la vida...tan extrema e infinita.

Salud. Un abrazo

emmagunst dijo...

y esos pasitos en la arena, que van y vienen, fueron y volvieron taaaantas veces...me gustó mucho Say. Breve y buenísimo!

vera eikon dijo...

El mar está siempre en constante devenir...Muy hermosos estos versos
Besos

Say dijo...

emma,
esos pasos marcados en la arena...tan presentes siempre...

Say dijo...

vera,
devenir, a veces a la deriva, como una embarcación perdida en alta mar...

Un beso!

Nuevo Ícaro dijo...

Demasiado negativo me siento para comentar. Pero el destino del mar...?
Contaminación, exterminio sistemático de sus especies, destrucción de sus ecosistemas. A veces los deseos se vuelven en contra de quien los pronuncia.

No me hagas caso. Saludos.

Say dijo...

Nuevo Ícaro,
sí que estás un poco negativo. Pero en cuanto a la destrucción del medio natural por todas las cosas que nombras llevas razón.

Pero si es así, que los deseos se cumplen, estamos de enhorabuena porque ese mar del que habla la poeta, es el mar primigenio, el que mantiene miles de especies animales hermosas e increibles, en su agua salada y azul, es el que guarda un mundo lleno de corales, de algas, de plancton, de alimento y de fuerza para la tierra...así que si ese deseo se vuelve en contra, se volverá todo lo más maravilloso y fascinante que podemos imaginar.

La contemplación del mar, aunque sea imaginariamente, produce beneficiosas sensaciones. Míralo. Y te sentirás mejor.

Saludos oceánicos!

Anouk A. dijo...

Qué hermoso... el texto y la imagen! Recién descubro tu blog... me enlazo :)

Nuevo Ícaro dijo...

Una noche de sueño y cambia la perspectiva. Chapó por tu respuesta.
Y sí, va ser que sí tienes razón.

Saludos venturosos.

Say dijo...

Hola Anouk A.
son hermosas las palabras de Aurora Luque ¿verdad?...y la imagen...que identifica y explica muchas cosas...

Un saludo de bienvenida!

Say dijo...

Nuevo Ícaro,
¿ves?...es que yo también tengo momentos muy oscuros...y siempre busco algún lago azul inmenso, donde descansar la mente...

O como Emily Dickinson:
"En mi volcán crece la hierba
Un sitio de meditación"

Y una noche de sueño y la vida resiste.

Un saludo azul y dichoso entonces!

marcela dijo...

El sueño, mi bien más perdido. Un amor me llevó a ello, recuperarlo para mi es mucho más que volver a sentir. Una sentencia básica que define a las vísperas de una crisis, antes del estallido de la tristeza es haber vivido una euforia. ¿merece la pena...?
Creo que si.
Te abrazo desde lo conocido.

Mundo Aquilante dijo...

Qué gran frase!!!!

Saludos desde Mundo Aquilante!

Say dijo...

ahhh marcela, los insomnios del amor, del desamor y de la ausencia...también estoy en esa recuperación del sueño!

Es verdad, como dices, que aunque ese amor después nos haya llevado a la tristeza...tenemos la inmensa fortuna de haberlo vivido y de llevar y sentir, ardientemente...
el destino del mar dentro del cuerpo...

Yo también creo que sí merece la pena.

Vivencias parecidas....

Te abrazo fuerte!

Say dijo...

Mundo Aquilante,
saludos. Un beso.

Curiyú dijo...

Que hermosa es la imagen. Que hermoso es decir el deseo, así, así como lo insondable del mar. Un abrazo, Say.

Say dijo...

Curiyú,
sentimos que estamos inundados por grandes olas que rompen dentro...por el rugido de ese mar lleno de fuerza...por lo insondable del deseo...

Un fuerte abrazo!

Sonja dijo...

Hola Say, a mi es que como el mar me resulta antipático...si hubiera puesto el viento me gustaría más.

Bueno esa es la maldición/bendición humana no? desear siempre más, sin eso aún estaríamos emitiendo sonidos guturales y haciendo garabatos en cuevas.

Say dijo...

Hola Sonja,
pero el mar como símbolo tampoco te gusta? Ahh y el viento...van muy unidos...mira en los acantalidos azotando el viento...

Yo tampoco soporto el concepto del mar que ahora tiene la gente en la mente. Esas playas atestadas de gente tostándose como carne a la brasa.

El mar que me viene a la mente es el del agua y el de la navegación, el de las olas suaves o turbulentas, y el del mundo precioso que guarda dentro.

Desear como motivación de ir hacia...y sí, evolucionar, pero siempre desde un punto de vista sensible porque si no el progreso nos lleva a donde estamos ahora, a casi la destrucción del planeta y de la vida que vive en él.

Un abrazo