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miércoles, 25 de enero de 2012

Un secreto para vivir

La cortadora de alambres. los síndromes de la cultura, las enfermedades fantasma. la fenomenología del cuerpo y la masacre de las impotencias éticas, el ansia de lanzar un estruendoso organigrama de destrucción para aquellos que nos esclavizan, el democrático socialismo donde los pobres han asumido su explotación, no muerdas la mano que te da de comer, no puedo hablarte de la diferencia entre tener y no tener siempre el último modelo de todo, dique roto, de tu mundo civilizado y la multiplicación de las posesiones, y el mundo de los que sólo acumulan amor con sus zapatos de plata entre los heridos ambulantes, lo inductivo de tu cuerpo en el mío, el tequila y la sal en el filo de los labios, las primeras ramas florecientes en los días oscuros, mis calcetines de lana en los países del norte, la habitación del gran terror y del desgarrador placer, una niña hambrienta, y la pregunta resuena, “si pudieras volver atrás en el tiempo, y decirle a tu propia infancia un secreto para vivir ¿cuál sería?”…

Imagen, Emily Schiffer

lunes, 7 de marzo de 2011

Esperando en la isla

Gris o blanco, parecido a la nieve. Quizá quiero pintar las sombras. Como cuando hablamos en voz baja. Y algo flota alrededor nuestro. Luego tan pronto como miro que llueve, salgo aunque termine en el peor viento huracanado. No eres una compañera constante a mi lado. Dices que quizás lo nuestro es un amor que no se podrá realizar. Y eso sonó como las historias japonesas de mujeres locas que esperan toda la vida. podría imaginarme vieja y esperando en la isla del delta a que vuelvas. Pero nunca vuelves. y la vida termina así. Pero no se puede estar aquí y convertirse en lágrimas. El deseo del amor es más que yo. Así que siento que va por su cuenta. Y aunque esté dando vueltas circulares como una posesa, siempre la inercia me llevará hacia más amor. ¿vendrás…? hay un montón de sentimiento que espera y se dará, se dará. Todos los días estás dentro. Y noto la vida. me lacera y me vive…tengo un cielo crepuscular que me avisa de algún final…pero me atrevo con todo. Porque siempre pienso que me quedarán fuerzas para comenzar de nuevo…


Imagen, no sé el autor, me la envió mi amiga Bea