sábado, 29 de mayo de 2010

Este es mi barco


"Todos mis buques son blancos - dijo Rhoda - No quiero los pétalos rojos de los geranios y de las malvas del huerto. Quiero pétalos blancos que floten cuando inclino el cuenco. (...) He recogido los pétalos y los he puesto a nadar. Aquí pondré un faro. Y ahora voy a balancear mi cuenco castaño de un lado a otro, para que mis barcos naveguen con oleaje. Algunos se hundirán. Algunos se estrellarán contra los arrecifes. Uno navega sólo. Este es mi barco. Penetra en las heladas cavernas en las que ladra una foca, y cadenas verdes pendientes de las estalactitas se balancean. Se alzan las olas. Sus crestas se enfurecen, fíjate en las luces de los mástiles…"

Las Olas, Virginia Woolf

4 comentarios:

Mariola Po dijo...

Cuando leo estos fragmentos de belleza me doy cuenta, Dios mío, de cómo la vida me está embruteciendo. Tu blog es mi salvavidas nocturno, mi rescate hacia la cordura, la reflexión, la existencia, la belleza y la cultura. Gracias Say.

Say dijo...

Mariola,
gracias por tus palabras.
La belleza también es el análisis y el contenido social y vital de tu escritura. En tus relatos nos reconocemos, en esas tribulaciones existenciales y de supervivencia de la protagonista, escritas con humor y con ética.

Un abrazo

Nieves Soriano Nieto dijo...

Cuaderno de bitácora: que los barcos piratas de la vida no nos roben los instantes de preguntarse y responder cada día, los momentos de pensamiento. La mejor arma para luchar contra los piratas son los pactos autobiográficos.
Ejemplo el de este laboratorio de ideas del blog de Say.
Cuaderno de bitácora 2: ayer pude ver la luna.

Say dijo...

Nieves,
los vientos que cruzan por este cuenco donde he puesto a navegar mi barco, son propicios...llegan cargados de pétalos blancos, de pensamientos y de otras navegaciones biográficas intensas...así que la travesía, aún con oleaje y tormentas, se lleva a cabo...los pactos de bien dan fuerza...

Me gusta que ayer pudieras ver la luna. Mirando la luna en los cielos nocturnos, se siente la vida...