martes, 1 de febrero de 2011

¿Ella, quién?

“Te agarran por los pechos, te despluman el trasero, te tiran en una cacerola, te saltean al esperma, te engrasan con aceite conyugal, te encierran en tu jaula. Y ahora, pon tus huevos.

¡Qué difícil nos vuelven hacernos mujer cuando lo que esto significa es hacernos gallina!

¡Cuántas muertes a atravesar, cuántos desiertos, cuántas regiones en llamas y regiones heladas, para llegar un día a darme el buen nacimiento! Y tú, ¿cuántas veces moriste antes de haber podido pensar, “Soy una mujer”, sin que esta frase significara: “Entonces sirvo”?

Yo he muerto tres o cuatro veces. ¿Y cuántos ataúdes te han valido de cuerpo durante cuántos años de tu existencia? ¿En cuántas carnes heladas se acurrucó tu alma? ¿Tienes treinta años? ¿Naciste? Nacemos tarde a veces. Y lo que podría ser una desgracia es nuestra suerte. La mujer es enigmática, parece. Los maestros nos lo enseñan. Hasta es, dicen, la personificación del enigma.

¿El enigma? ¿Cómo serlo? ¿Quién tiene el secreto? Ella. ¿Ella, quién? Yo no era Ella. Ni una Ella, ni ninguna.”

Hélène Cixous, Deseo de escritura, Ed. Reverso

Imagen, Hélène Cixous en la Universidad de Pennsylvania

4 comentarios:

Maia dijo...

Si me habré preguntado no cuatro ni cinco sino mil veces "Para qué sirvo? Sirvo para algo? Sirvo?". Aun hoy pongo la sangre en cada línea intentando rescatar algún sentido. A veces me voy en sangre, a veces cierro cicatrices. Pero siempre duele.
Una pedrada este escrito, como corresponde. Un abrazo,

Say dijo...

Maia,
una mujer escribe, y ante el consentimiento y la resignación de halagar a los demás, comienza a derribar represiones/opresiones y a exponer-se de otra forma. Ahí es cuando una mujer comienza a ser independiente de su "obligado" rol. Y a encontrar otros y muchos sentidos.

Creo que la única escritura válida es la que describes. Poner la sangre en cada línea. Es la escritura insurrecta, descensurada. Nuevos significados, surgen de esa libertad, libre de yugos. Duelen esos recorridos dentro, pero viene la liberación mediante la escritura, porque ayuda a mantener la respiración y el rastro de la vida.

Un abrazo Maia

Stalker dijo...

No te lo vas a creer pero tenía subrayado este párrafo de Cisoux para una entrada futura (pensaba ponerlo junto a uno de "Filosofía en los días críticos" donde se habla del vestido masculino que muchas mujeres se ven forzadas a vestir en la sociedad falocratizada y del andrógino, el "agente doble").

Cisoux y Derrida celebraron un encuentro en el Centre de la Dona en Barcelona hace unos años. En Icaria se publicó una parte del encuentro, y ambos escribieron una obrita deliciosa, a cuatro manos, titulada "Velos", que te recomiendo con fervor.

"Nacemos tarde a veces", y sin embargo hemos de forzar las costuras del mundo, forzar un segundo nacimiento para romper el molde impuesto en el que caímos: vivir, entonces, será desnacer, encarnarse en un nuevo avatar, descubrir la fisura que nos permita respirar entre las paredes encaladas, los muros de la afrenta y la desdicha.

"Te encierran en una jaula y ahora, pon tus huevos." ¡Fantástico! Cisoux se atreve a romper el tabú no escrito que nos obliga a reverenciar el instinto reproductor y la maternidad, blindadas en nuestro mundo y alzadas al nivel de imperativo categórico inexpugnable. Perpetuamos, así, una de las prisiones más férreas, más insostenibles: la familia y la jaula que esta estructura atroz ha sido para la mujer durante milenios...

Denunciar esto es políticamente incorrecto y me alegra que Cisoux lo haga con su inteligencia feroz, su mordaz lucidez y su entraña...

abrazos

Say dijo...

Stalker,
pues me encanta esta sincronía!. Y espero que lleves a cabo la entrada futura de Cixous, que no podría tener mejor correspondencia que con "Filosofía en los días críticos" de Maillard.

Lástima que en España haya tan pocas obras publicadas de Cixous.
De las 50 que tiene publicadas en Francia, aquí sólo tenemos su ensayo La risa de la Medusa, en Anthropos, Deseo de escritura, en Reverso, el seminario La lengua por venir, recopilado en Icaria, (es el que me mencionas) y Las ensoñaciones de la Mujer Salvaje, en la editorial Horas y Horas. La de Velos la buscaré.

En sus textos de pensamiento y teoría, llenos de una intensidad asombrosa, denuncia la esclavitud impuesta a la mujer... esas prisiones férreas...metidas en la jaula por esta estructura atroz...

Reflexiones rompedoras. Es una delicia leerla!

Un abrazo