miércoles, 25 de enero de 2012

Cuento de invierno

El cambio de paradigma que ha dado lugar a la revisión de la teoría del caos, otra nueva en mi alma, la enigmática obstinación, como el que dibuja una parábola, la curva envolvente de los cuerpos bajo la influencia de la gravedad ¿cuál es el proceso?, puedo construir una casa por mí misma. mi cuaderno más extravagante no te lo puedo enseñar aún. el camino en el calor oscuro hacia el bosque, la herida del anhelo de Aquisgrán, el ritmo se mantiene. zum, zum, zum. intento contener mi corazón. no vayas tan deprisa, te romperás definitivamente! lunares de dulzura pintados en su pijama celeste, una cúpula de luz violeta, constelaciones de desintegración, nebulosas cayendo sobre mí. dime quién eres para tenerme así. la tirita en mi rodilla y tus labios soñados besándome. mis piernas están apretadas, mis manos empujan contra la colcha intentando retener el deseo, te apoderas de mí. ave que cae en medio del vuelo en archipiélagos de islas atlánticas. el miedo. poemas de tu mano destruyendo la predicción, mi corazón bum, bum, bum…

Imagen, Bruno Dayan

2 comentarios:

ana dijo...

Querida Say, me encanta cómo vas siguiendo con tu sensibilidad los trazos que deja el amor, los pequeños fogonazos que estallan a su paso, la huella que queda en el sensorio, nada se te escapa, el zum, zum, zum, el bum, bum, bum...

abrazo
anamaría

Say dijo...

los latidos resuenan...los oídos retumban...estamos cruzando por el vertiginoso túnel de las sensaciones más feroces, indómitas, amorosas y pasionales de nuestros sentidos...

"la huella queda en el sensorio"

anamaría, y tus huellas de amor transmitidas en cada palabra que escribes,

besos de nexos sensoriales