sábado, 17 de diciembre de 2011

Hice una lista


"Hice una lista de cosas que he
de recordar y una lista
de cosas que quiero olvidar,
pero veo que son la misma lista"

Linda Pastan, "Listas", Las cinco fases del dolor

Imagen, Chema Madoz

12 comentarios:

EMMAGUNST dijo...

EXCELENTE!

Sin embargo a mi me pasa que nada quiero recordar y nada quiero olvidar, entonces vivo como en una nebulosa, es una especie de sueño eterno...siempre pienso que en algún momento despertaré...

Carmela dijo...

Gracias Say, no la conocía pero indagaré sobre ella y su obra, y creo que me sonará mucho de lo que le lea.

E inevitablemente es así. Esos momentos únicos si los estamos viviendo no necesitamos no olvidarlos y si no los tenemos ya, los llevamos grabado a fuego en la piel y luchamos por desprendernos y no olvidarlos.

Lo que más nos duele es lo que mas felices nos ha hecho.
Un beso

Say dijo...

emma,
lo has dicho al revés o invirtiendo el orden, pero en esta matemática poética, al final da el mismo resultado,

nada queremos recordar por el daño y nada queremos olvidar porque es nuestra fuente vital,

por eso andamos como nebulosas perdidas en ese sueño eterno...

cuando despertemos nos pasará como Jeanette Winterson escribe:

“Parece que me he recorrido en un gran círculo, y me he reunido de nuevo conmigo misma en la línea de partida”


un gran abrazo emma!

Say dijo...

Carmela,
ayer una amiga me envío este poema, y otros de la autora. el que más me gustó, por el tema y la forma de decirlo, fue este. yo tampoco la conocía antes.

es así, como dices, lo que quedó grabado cómo se podría olvidar!

Un beso

Stalker dijo...

una de las contradicciones del pequeño animal paradójico que somos...

se me ocurre que una manera es recordar lo que queremos olvidar vertiéndolo en canciones, porque en ellas algo se cura, algo, inesperadamente, cauteriza, y el dolor se atenúa, en cierto modo empieza a fluir en dirección a nuestra vida y no contra ella

las virtudes homeopáticas de la voz y el sufrimiento amonedado en un ritmo, el principio curativo del ritmo, para sanar lo que en el centro hace hueco

necesitamos el arte de la carencia

abrazo desvelado, Say

Say dijo...

Stalker,
es cierto lo que dices, la música desde el principio de los tiempos ha sido la primera forma donde se expresó el dolor, o la sensación de gozo, para poder aguantar y permanecer en un mundo tan desconocido, el tan tan, el ritmo, virtud curativa, las palabras cantadas que siempre recordarán así, lo que queremos olvidar,

un abrazo de amanecida

Carmela dijo...

Creo que lo que dice Stalker es muy muy cierto y ese verter el dolor o el gozo en las canciones es una manera perfecta de redirecionar los sentimientos, al igual que para ciertas personas que no encontramos las palabras, las letras de otros tienen valor de narratario. Son como voces prestada que hablan nuestro mismo idioma. Yo que no tengo facilidad de palabra para expresar mis sentimientos la elección de la música que cuelgo en mis entrada es porque me dice algo y a su vez me sirve para decir algo que se me escapa de mis cortas palabras, ya sea un mensaje o el sentimiento que esa música me desata.

Un beso

Say dijo...

Carmela,
"Sin música la vida sería un error". Nietzsche

las palabras que vienen de los submundos del alma, de las entrañas y de la piel, traen la melodía, ese ritmo de latido...

Angi La Fiera dijo...

Esto de las listas me ha recordado a una costumbre que tenemos en casa, que es hacer una lista de deseos y otra de cosas que quieres que desaparezcan. Como en realidad las dos listas son de deseos, las quemamos en la noche de San Juan y esperamos el mismo resultado: que todo se cumpla, por ausencia o por presencia.

Say dijo...

Angi,
en las noches de San Juan, en la ebriedad de la infinidad nocturna, cuando creemos que la noche mágica nunca se acabará, he nadado desnuda en el mar, con un cielo negro lleno de estrellas, y he gritado el deseo, el deseo, el deseo...

PD. me encantan las primeras cosas que he leído de ti, el poema "Misterio adolescente"...

la fotografía me recuerda a Granada y Cádiz, las sillas de enea, la ropa en el tendedero...colores...y los desafueros de la fiera...

Angi La Fiera dijo...

Say, es que en esas noches nos permitimos ser y disfrutar; de algún modo se parecen a la noche de fin de año,es una "paradita" en la que puedes sentir(te). ¡Pero en fin de año hace tanto frío!
La foto de las sillas es de Rodalquilar (Almería). Mi adolescencia pasó en dos pueblos de Almería, de ahí el elegir esa imagen para el poema. Me alegro de que te gusten.

Say dijo...

Angi,
noches para permitirnos ser...es así.

me encantó la foto, qué bonito Rodalquilar en Almería, y el poema, creo que es una magnífica elección.

yo también de pequeña viví en el sur, en Granada...