sábado, 20 de febrero de 2010

No hay nadie en casa, de Dubravka Ugresic III

 
"La trata de blancas en Europa oriental es uno de los mayores negocios que, según el último informe del Helsinki Human Rights Group británico, reporta a los tiburones de la industria sexual varios billones al año. La mujer puede ser vendia y utilizada hasta que se muere, se vuelve loca o se suicida, lo que sucede a menudo. El suicidio es mejor que Turquía, donde en la ciudad de Trebisonda venden a las mujeres como esclavas en el mercado. Desde Bosnia hasta Israel, el precio de la mujer depende de "la calidad de la carne". Las mujeres están obligadas a devolver el dinero de su transporte y su pasaporte, que, por supuesto, se queda en poder de los proxenetas. Sus propietarios las hacen pasar hambre, las golpean y someten al "gang bang", una suerte de test. La "comisión examinadora", unos cinco o seis hombres violan a una mujer conjuntamente con el fin de prepararla para el trabajo. La mujer trabaja siete días a la semana, a lo largo del día recibe de diez a treinta clientes, y le proporciona a su jefe inmensos beneficios. A cambio obtiene un poco de comida y algún cigarrillo. Los árabes, que cubren a sus mujeres de los pies a la cabeza, no tienen nada en contra de las juergas salvajes con carne del Este de Europa. Los judios de Israel, a los que su religión no les permite desperdiciar su semen por ahí, lo depositan en la carne barata de las rusas compradas. Las rusas son las que más los excita. Las coloridas películas de Bollywood que en los últimos tiempos enloquecen a los europeos, ocultan una oscura realidad india con miles y miles de prostíbulos, con mujeres que dan a luz en esos burdeles a hijas que se convierten en prostitutas que dan a luz en burdeles a hijas que se convierten en prostitutas. Los mafiosos rusos ricos, según cuentan, tienen su propia diversión: en sus balnearios utilizan a chicas desnudas como soportes de ceniceros. Las chicas están a cuatro patas y sostienen en la espalda los ceniceros en los que los rusos apagan sus cigarros. Al mismo tiempo, el mundo, tanto hombres como mujeres, está ocupado en naderias locales y globales. Hace uno o dos años el planeta entero se sublevó por las caricaturas de Mahoma publicadas en un periódico danés. Y mientras tanto millones de mujeres viven peor que los perros y nadie va a organizar una marcha de protesta por sus derechos. Ni los padres de la Iglesia ni los usuarios de sus servicios, ni los que ganan dinero a su costa, ni la policía ni los gobiernos se preocupan de esas mujeres, nadie salvo los que quieren arreglar el mundo, silenciosos, anónimos, tan silenciosos y anónimos como las mismas mujeres.

No hay nadie en casa, de Dubravka Ugresic II

 
"Gran parte de la escena literaria femenina se caracteriza por la rápida asunción del discurso femenino (pseudo) feminista en cuya envoltura se venden contenidos misóginos y patriarcales. Los medios, en particular los periódicos de los países en transición, prefieren a las autoras que escriben sobre sexo sin restricciones, pero que al mismo tiempo se fotografían planchando las camisas del marido. Las escritoras son columnistas bien pagadas y no les preocupa la sospecha de que esos mismos periódicos están en manos de la mafia político-económica local. Apoyan el cinismo moral como fórmula de la conducta de éxito en el mercado a la par que el "sentimentalismo" (entrevistas llenas de detalles personales, emocionales, vinculados con los temas generales "femeninos", acompañadas de fotografías que confirman el estereotipo de "buenas madres, esposas y amantes"). Al afirmar la pseudosubversión mediante una conducta pública ambivalente, la articulación política falsa y el feminismo, las escritoras de la transición apoyan el statu quo y ridiculizan la posibilidad de un cambio político real. La escena literaria masculina utiliza las mismas estrategias, pero no se dedica a las manipulaciones de la identidad de género (porque su primacia no está amenazada), sino al autoposicionamiento en el mercado "ideológico" nacional.

No hay nadie en casa, de Dubravka Ugresic I

"La memoria a veces se parece a un movimiento de resistencia ilegal, y los poseedores de memoria, a los resistentes clandestinos. Existe la historia oficial: de ella se ocupan las instituciones estatales legales, los guardianes profesionales de la historia. Existe nuestra historia personal. De ella nos ocupamos nosotros solos, haciendo catálogos de nuestra vida en álbumes familiares. Existe una tercera historia, alternativa, la historia íntima de cada día que hemos vivido. De ella se ocupan pocos, la arqueología del quehacer cotidiano es para excéntricos. Y justamente la historia de lo cotidiano es una guardiana precisa de nuestro recuerdo más íntimo, más precisa que la historia oficial, más exacta y más cálida que la que está encuadernada en los álbumes familiares. Porque la memoria secreta no se guarda en un museo estatal o en un álbum familiar, sino en un bollito, en una madeleine, lo que el maestro Proust sabía bien."

"Sólo más tarde, mucho, mucho más tarde, se me ocurrió que Ana Frank, a decir verdad, no se había salvado, sino que como la mayoría de sus paisanos judios había terminado en un campo de concentración. Igual que otras tantas ciudades de Europa, tampoco Ámsterdam había dejado de colaborar en la oscura y vergonzosa historia de la traición a sus conciudadanos. Las vidas aniquiladas y la cultura destruída jamás se pueden recuperar con nada. Por eso Europa está hoy día llena de museos que se han ideado como lugares de vergüenza colectiva. La vergüenza hecha museo es una especie de expiación del pecado.

A menudo me pregunto de dónde les viene a los políticos, a los poderosos, a los medios de comunicación y a los pensadores de turno europeos la seguridad para juzgar la moral humana y ser árbitros en asuntos como son la "democracia" y los "derechos humanos", haciéndolo con frecuencia en campo ajeno: en Europa oriental, en los Balcanes, en África, en Asia... Me pregunto de dónde optienen los europeos esta seguridad en su derecho al arbitraje: ¿vendrá de la conciencia sobre el crimen que Europa cometió a penas unas décadas atrás, o de su olvido?."
 
"No hay nadie en casa" de Dubravka Ugresic. Editorial Anagrama

sábado, 6 de febrero de 2010

Las mujeres fuertes pueden decir no, de Marge Piercy


Una mujer fuerte es una mujer esforzada
una mujer fuerte es una mujer que se sostiene
de puntillas y levanta unas pesas
mientras intenta cantar A las barricadas
Una mujer fuerte es una mujer manos a la obra
limpiando el pozo negro de la historia
y mientras saca la porquería con la pala
habla de que no le importa llorar
y vomitar estimula los músculos del estómago
y sigue dando paladas con lágrimas en la nariz
Una mujer fuerte es una mujer con una voz
en la cabeza que le repite:Te lo dije, so fea, so mala, so tonta
Nadie más te va a querer nunca
¿por qué no eres femenina?
¿Por qué no eres suave, discreta?
¿Por qué no estás muerta?
Una mujer fuerte es una mujer
empeñada en hacer algo que los demás
están empeñados en que no se haga.
Está empujando
la tapa de un ataúd de plomo desde dentro
está intentando levantar con la cabeza
la tapa de una alcantarilla, está intentando
romper una pared de acero a cabezazos.
Le duele la cabeza. La gente que espera
a que haga el agujero le dice: date prisa¡
Eres tan fuerte!
Una mujer fuerte es una mujer que sangra por dentro
Una mujer fuerte es una mujer que se hace a sí misma
fuerte cada mañana
mientras se le sueltan los dientesy la espalda la destroza.
Cada niño, un diente, solían decir antes
y ahora, por cada batalla, una cicatriz.
Una mujer fuerte es una masa de cicatrices
que duelen cuando llueve, y de heridas que sangran
cuando se las golpea, y de recuerdos
que se levantan por la noche y recorren la casa
de un lado a otro, calzando botas.
Una mujer fuerte es una mujer que ansía el amor
como si fuera oxígeno para no ahogarse.
Una mujer fuerte es una mujer que ama con fuerza
y llora con fuerza y se aterra con fuerza
y tiene necesidades fuertes. Una mujer fuerte
es fuerte en palabras, en conexión,
en sentimientos; no es fuerte como la piedra
sino como la loba amamantando a sus cachorros.
La fuerza no está en ella, pero la representa
como el viento llena una vela.
Lo que la conforta es que los demás la amen
tanto por su fuerza como por la debilidad
de la que ésta emana, como el relámpago de la nube.
El relámpago deslumbra. Llueve,
las nubes se dispersan. Sólo permanece
el agua de la conexión fluyendo por nosotras.
Fuerte es lo que nos hacemos unas a otras.
Hasta que no seamos fuertes juntas
una mujer fuerte es una mujer fuertemente asustada.
Ilustración de Rebeca Dautremer

jueves, 4 de febrero de 2010

Las imágenes, de Adrienne Rich


Ceñida a tu cuerpo, en la angustia
de la ciudad
giro. Medio dormida, mi mano se extiende, palpa
algo de ti, el tacto te conoce antes que el lenguaje
te nombre en la mente. Afuera en lo oscuro,
un aullido, las sirenas de la policía, emergencia,
nuestro mundo cotidiano de las 3 de la madrugada,
segando el élitro del sueño, grabando fuerzas puras,
como exhudadas...la marejada de crueldad e impotencia...
a una manzana entre West End y Riverside.
En mis sueños el Hudson gobierna la noche
como un margen del río arrastrado contra el rápido
ascendente de la vida en llamas, que abrasa
los gritos sin boca de la ciudad. Giro otra vez,
deslizo mi brazo bajo la almohada, y le doy vuelta
para alivio, mientras tu aliento diseña
mi hombro. Dos mujeres que duermen juntas han de
defender mucho más que su propio sueño.


¿Y puede reconciliarme el que tú,
la mujer cuya mano sensual y protectora
me acarica en sueños, desciendas cada mañana
a esa ciudad? No impediré, no puedo
impedir a tu cuerpo o al mío sus peligros elegidos,
¿Pero, cuándo escogimos sentir nuestros
cuerpos en cautiverio y crucifixión
a través del aire exhausto? ¿Cuándo escogimos
ser linchadas en los nauseabundos anuncios
eléctricos del centro de la ciudad? ¿Cuándo
escogimos convertimos en el emblema endeleble
de la violación en Riverside Park, en la
obsesión del que se masturba en el
campamento de Bandol o en la playa en Sydney?
Intentamos vivir con una ternura racional...
No hablo sólo de nosotras, nuestras vidas son
"decentes y cotidianas" como las
vidas de innumerables mujeres...
Me invento que el río Hudson es un margen a
la derecha arrastrado contra el miedo
y desprecio a la mujer
(el agua como purificación, el río como límite)
pero bien sé que mi imaginación miente:
en el nombre de la libertad de expresión
nos linchan no existe
ley a nuestro favor no hay
límites no existe la "tierra de nadie".

Me es imposible hacer del lenguaje vehículo
de fantasías otra vez
ya no puedo negar su poder de engañar
para crear mitos pero lo mismo se podría decir
sobre la música o de cualquier
otra forma creada
bóvedas pintadas, maltratadas, Pietás
martilladas carcomidas por el
tiempo interpretando de nuevo
las víctimas los frescos que traducen la
violencia a formas tan poderosas y
tan puras y nunca hemos logrado
preguntar si representan nuestra verdad.

Cuando caminé entre pedruscos golpeados por
el tiempo pensando ya sobre ti
cuando me sentaba cerca del mar
entre malezas resecas aún florecientes
cuando dibujé en mi libreta de apuntes
la espinosa flor de lenguas púrpuras,
cada pétalo protegido por su hoja con espinas
yo estaba muda
tan inocente de la gramática como las olas
lavando arrítmicamente me sentí limpia
de culpa por las palabras no había
palabra que leer en el libro de aquella
tierra no había engaño o juramento
en falso la torre de Babel
cayó una vez y por siempre
la luz bebió de mi cuerpo, pensando en ti
me sentí libre en el pulso de las
cigarras, en el abrazo de sus elogios.

Cuando vi el rostro de ella, ella la
de muchos rostros mirando firmemente
el rostro introspectivo juzgando riendo
de-alegría contorneándose sus serpientes
sus brazos en alto sus senos crispados
cuando ausculté el mundo de ella
quise liberar en llantos mi alma en ella,
tener libertad de palabra al fin
Y entonces llegué a casa una mujer hambrienta
de imágenes
para decir que mi hambre es tan antigua
tan primigenia, que todos los perdidos
derrumbados deshechos quemados
hechos añicos desfigurados sobremaquillados
ocultos y falsamente nombrados rostros de cada
pretérito que hemos examinado juntas
en todas la épocas
podrían levantarse rehacerse re-membrarse
como me rehago ante aquella
presencia como cada noche
junto a tu cuerpo en el dolor de la ciudad, dando
una vuelta tu me recuerdas, te recuerdo
incluso cuando nos desmembran
en las pantallas de cine, en las blancas y caras
paredes de los coleccionistas, en las páginas
de periódicas que vuelan por las calles
-y no sería suficiente.
Esta es la guerra de las imágenes.
Somos la hoja espinosa que protege
a las flores de lenguas púrpuras
una a la otra.

lunes, 1 de febrero de 2010

ROBERT WALSER...SIMPLEMENTE SUCEDE


"Del mismo modo que se puede atormentar a un pobre ser humano indefenso, se puede atormentar también a un pobre animal. Los indefensos estimulan con excesiva facilidad en los fuertes el deseo de hacerles daño. Alégrate de poder sentirte fuerte y deja en paz a los débiles. Abusar de tu fuerza para vejar a los débiles arroja una mala sombra sobre ella. ¿Por qué no te basta con mantenerte firme en tus dos piernas? ¿Qué necesidad tienes de ponerles el pie en el cuello a los que buscan, vacilantes, para confundirlos más todavía y precipitarlos al fondo del abismo, a merced de las olas de la desesperación? (...) ¿Es acaso noble y bueno ofender a un alma que ansía y se desvive?"

"En lo que a mí respecta, sigo siendo hasta ahora el más inepto de todos los humanos. No poseo ni siquiera un traje que pueda demostrar que en cierto modo he logrado poner orden en mi vida. En mí no hallará usted nada que apunte a alguna opción vital determinada. Aún sigo estando ante las puertas de la vida, y llamo y llamo, cierto es que con pocos bríos, y no hago más que aplicar el oído, ansioso, por si viniera alguien dispuesto a descorrer el cerrojo. Pero un cerrojo así es más bien pesado, y nadie querrá venir si tiene la sensación de que quien llama desde fuera es un mendigo."

Los Hermanos Tanner, Robert Walser
Fotografia Szincza Szincza

jueves, 28 de enero de 2010

QUIERO DARTE


Quiero darte...pienso,
mientras subo en el andén,
realizo transbordos
y recorro cada día el mismo trayecto.
Quiero darte...

No habitamos en islas verdes,
ni en casas confortables
y todo se nos viene encima.
Me dijeste que tu ángel secreto es el amor
en ese anochecer, en la calma,
que los mundos que me das, los traes
de entre lo destruído
porque no tienes otra cosa
pero de ahí, creas nuestro espacio
y me ofreces una cuarta dimensión de tu existencia
como el alma eslava en secreto espacio.

Sobre la madera
de la nueva casa
escucho correr los caballos
que nos llevan
hacia lo que nos consuela.

Fotografía de Lori Vrba

domingo, 24 de enero de 2010

CHANTAL MAILLARD


"Occidente se entromete. Occidente con su libertad asoladora. Misionera de derechos humanos. Hicieron falta derechos ahí donde dejó de haber respeto. Hicieron falta leyes ahí donde dejó de haber comprensión. Occidente y sus derechos conquistados hace apenas dos siglos en función de una industrialización esclavista. Exportándolos ahí donde el respeto y la comprensión de la naturaleza humana hacía oficio de ley. Exportando sus códigos éticos después de haber exportado sus valores de mercado, como compensación, como complemento. Después de haber introducido los valores de depradación que fomentan la competencia, la rivalidad, la envidia y la insatisfacción. Sólo en una sociedad que no tiene necesidad de la unidad del grupo para sobrevivir pueden permitirse los individuos una economía del deseo y la provocación."

"¿Qué le debe el norte de Europa a los pueblos trashumantes? ¿Qué tienen que ver conmigo los monoteísmos nacidos del desierto? No reconozco en ninguna de mis células un ápice de monoteísmo. Por mi cuerpo no viaja esa memoria. Sino la fecundidad oscura y contenida de los líquenes y el musgo en los bosques inmensos. Alma pagana, mi historia está libre de amos omnipresentes y celosos."

Chantal Maillard, Husos, Notas al margen

viernes, 22 de enero de 2010

OF TIME AND THE CITY DE TERENCE DAVIES


"En la mayoría de las ciudades industriales se produce el mismo fenómeno. Se destruían las barriadas más pobres y las ciudades que se construían allí debían ser una suerte de nueva Jerusalén para resolver todos los males. Realmente, creíamos que eso era posible; pero traicionaron nuestra fe, a pesar de que los políticos construyeran esas viviendas con una intención real de mejorar el hábitat. Estaban mal diseñadas, mal construidas. Al cabo de cinco años, se convertían en lugares mucho peores que aquellos a los que se había sustituido. Todo esto coincidió con el comienzo del declive de la ciudad.
Pero la falta de presupuesto para sostener esta política transformó la esperanza en traición, tanto que cuando destruyeron las barriadas, arrasaron también mansiones históricas del siglo XVIII. Hubiera sido más razonable restaurarlas y rehabilitarlas.
No sé por qué estas imágenes fueron las que surgieron en mi mente, en primer lugar, pero rápidamente supe que incluiría la canción The Folks Who Live on the Hill de Peggy Lee . En ese momento, me dije a mí mismo: ¡Ya tenemos una secuencia!¡Ya tenemos una película!
Lloro la ciudad que fue y ya no es y daría todo lo que tengo por volver a vivir esos cuatro años en los que fui feliz. Nadie desea ser desgraciado el resto de sus días. Eso es lo que cuenta de este instante. Pero yo no lo llamaría nostalgia: la nostalgia implica sentimentalidad y yo no soy un sentimental. De hecho, busco la experiencia de la pérdida del tiempo pasado. No hay que tener nostalgia de nada: éramos pobres, había ratas en los lavabos…"

"Mi padre, que era un hombre violento, murió cuando yo tenía siete años e iba a la escuela primaria. Mi colegio era mixto, todos mis profesores eran mujeres, fui muy feliz allí. Un día, con once años, yo estaba en casa en lugar de ir a jugar al parque o ir al cine. Veía como en el garaje de la casa de enfrente estaban levantando un muro. Observé que el trabajador de la casa de enfrente llevaba un vaquero muy ceñido. Rápidamente comprendí que no debía mirarle de ese modo y mi infancia se detuvo en seco. En un instante supe que se había terminado. No sabía lo que fallaba, pero lo sentía. En el instituto, me pegaron durante años por lo que era. El escaso amor propio que tenía se esfumó durante aquellos años.
Soy un autodidacta. Dejé la escuela a los quince años para comenzar a trabajar. El primer año de trabajo leí todo Dickens. Lo devoraba todo: las Brontë, Günter Grass, Kafka… Y descubrí la música. Pero nunca fui a la universidad...Intento ser honesto y realista...Siento las cosas intensamente. De niño, el mundo se va descubriendo poco a poco cada día. Esas sensaciones me marcaron para siempre..."

"Nostalgia de nada", Entrevista a Terence Davies de Grégory Valens en Zinema

lunes, 18 de enero de 2010

YA NO CREO, DE MARINA TSVIETÁIEVA



¡Nostalgia del pais natal! ¡Embrollo
resuelto hace ya tiempo!
Me da igual -
donde estar sola

y qué piedras pisar
cabizbaja y con la compra
rumbo a una casa que no se sabe mía,
como algún hospital o un cuartel.

Me da igual, en medio de qué
caras encolerizarme como un león
enjaulado, y de dónde
ser expulsada - sin perdón -

hacia mí misma, hacia mis peculiares sentimientos.
Como un oso de Kamchatka sin su hielo
en dónde no avenirme (¡no lo entiendo siquiera!)
adónde ir a humillarme - me da igual.

Ya no creo en mi lengua
materna ni en su llamado visceral.
¡Me da igual en qué idioma
no ser entendida

por un lector que engulle
toneladas de periódicos y ordeña chismes!...
Él es del siglo veinte
Yo - estoy por encima de los siglos.

Me encuentro pasmada, como un tronco
al que han dejado fuera de la alameda.
Todos me dan igual, todo me da igual
y, tal vez, de todo lo que más

es lo que más cercano me ha sido.
Todas las marcas, todas las señales
todas las fechas me las han quitado:
el alma fue a nacer - por ahí.

Tanto me descuidó mi país
que ni el más perspicaz de los detectives
encontrará a lo largo del alma - y a lo ancho
una mancha de nacimiento.

Toda cosa me es ajena, todo templo está vacío para mí.
Y todo - me da igual, y todo - me es lo mismo.
Pero si encuentro por el camino - un arbusto
y sobre todo - de serbal...

viernes, 15 de enero de 2010

ERIC ROHMER: PERSONAJES Y DUDAS


El cine de Eric Rohmer se caracteriza por el pensamiento imparable y las disertaciones filosóficas sobre la moral, el azar, la vida, la ética, la filosofía, las probabilidades matemáticas, de sus personajes. Busca el realismo y sus protagonistas constituyen en su puesta en escena, el motor de sus películas. Casi siempre son mujeres que por su personalidad toman la iniciativa, unas son libres, otras tímidas y solitarias, otras indecisas. Todas piensan, dudan y buscan incesantemente. Nos muestran fragilidad, emociones y sentimientos, y nos reconocemos.
Eric Rohmer fue sin duda el precursor de lo que sería la Nouvelle Vague: política de bajos presupuestos, independencia creativa, ausencia de grandes estrellas, rodajes artesanales, en exteriores naturales a plena luz del día...
El cine humano, sin artificio, pierde otro de sus creadores.
Imagen de "Mi noche con Maud"
Eric Rohmer (4 de abril 1920-11 de enero 2010)

martes, 12 de enero de 2010

ANSIA, DE SARAH KANE


Quiero dormir a tu lado y hacerte las compras y cargarte las bolsas y decirte cuánto me gusta estar contigo pero me siguen obligando a hacer estupideces...Y quiero jugar al escondite y regalarte mi ropa y decirte cuánto me gustan tus zapatos y sentarme en el borde de la bañera mientras te bañas y hacerte masajes en el cuello y darte besos en los pies y llevarte de la mano e irme contigo a cenar y que no me importe que comas de mi plato y encontrarme contigo en el Rudy's y hablar del día y mecanografiar tus cartas y llevar tus cajas y reírme de tus paranoias y regalarte discos que nunca escucharás y ver películas buenísimas y ver películas malas y quejarme del programa de radio y hacerte fotos mientras duermes y levantarme para prepararte café con tostadas y panecillos y salir contigo a tomar un café al Florent en medio de la noche y dejar que me robes los cigarrillos y que nunca tengas fuego y contarte lo que vi en la tele la otra noche y acompañarte al oculista y no reírme de tus chistes y desearte por la mañana pero dejarte dormir un poco más y mientras darte besos en la espalda y acariciar tu piel y decirte cuánto me gusta tu pelo, tus ojos, tus labios, tu cuello, tu pecho, tu culo y sentarme a fumar en la escalera hasta que vuelva tu vecina y sentarme a fumar en la escalera hasta que vuelvas y preocuparme cuando te atrasas y asombrarme cuando te adelantas y regalarte girasoles e ir a tu fiesta y bailar hasta quedar negro y estar triste cuando me equivoque y feliz cuando me perdones y mirar tus fotos y desear haberte conocido desde siempre y sentir tu voz en mis oídos y sentir tu piel contra mi piel y tener mucho miedo cuando te enojes y se te ponga un ojo negro y otro azul y tu pelo hacia la izquierda y una cara de oriental y decirte estás preciosa y abrazarte cuando estés ansiosa y abrazarte más cuando sufras y desearte sólo con olerte y abusarme al tocarte y gemir cuando esté a tu lado y gemir cuando no esté a tu lado y babear sobre tu pecho y envolverte toda la noche y sentir frío cuando me quites la manta y sentir calor cuando no lo hagas y derretirme cuando sonrías y desintegrarme cuando rías y no entender y preguntarte por qué creés que te estoy rechazando cuando no te estoy rechazando y preguntarme cómo puedes pensar que yo sería capaz de rechazarte a ti y preguntarme quién eres pero aceptarte igual y contarte acerca del ángel del niño del bosque encantado que voló sobre el océano porque te amaba y escribirte poemas y preguntarme por qué no me crees y tener un sentimiento tan profundo que no encuentra palabras y querer compartir un gatito y sentir celos de él cuando reciba más atención que yo y retenerte en la cama cuando te tengas que ir y llorar como un bebé cuando finalmente te vayas y vaciar los ceniceros y comprarte regalos que no quieras y llevármelos otra vez y pedirte que te cases conmigo y que tú me digas que no otra vez pero siempre fue en serio desde la primera vez y deambular por toda la ciudad pensando que sin ti está vacía y querer todo lo que quieres y pensar que me estoy perdiendo a mí misma y saber que contigo estoy a salvo y contarte de mí misma lo peor e intentar darte lo mejor porque tú lo mereces y contestar tus preguntas cuando prefiera no hacerlo y decirte la verdad cuando en realidad no quiera e intentar ser honesta porque sé que tú lo prefieres y pensar que todo se acabó pero aferrarme allí durante diez minutos más hasta que me eches de tu vida y te olvides de quién soy e intentar acercarme a ti porque es hermoso aprender a conocerte y el esfuerzo vale la pena y hablarte mal en alemán y peor en hebreo y hacer el amor contigo a las tres de la madrugada y de alguna de alguna manera comunicarte ese amor abrumador arrasador incondicional omnipresente y eterno que enriquece el corazón y libera la mente ese amor eterno y presente que siento por ti.