agua fría. mi imagen se refleja en el espejo del armario con guirnaldas. y ahora se están produciendo nacimientos invisibles que luego se convertirán en estatuas de carruajes que todo se lo lleva. tu pelo revuelto. por la manaña hilar todo lo de la noche. por la noche hilar todo lo del día. la roja sangre se hunde. ahora no sé cómo escapar de todo esto. no estábamos divididas, el deseo y lo que está oculto era una sola cosa. y dame esa...tal vez roto todo...y...pero yo sentía que el amor era más que el viento azotando dentro del corazón. mi vida cabalgando por todos los lados oscuros, como las rosas entre la nieve. ya no amas, pero cómo te proteges de la ternura. En las noches tan cortas...mi boca te habló tan suave...pero tus dedos recorrían mis labios y mi voz y mi desesperación...y un murmullo de copos de nieve cayendo...y luego un aullido. Por qué cuando somos tan felices nos dan ganas de llorar?... el camino hacia la montaña...por qué cuanto más sentimos, las palabras no existen?? La muerte y la vida. sólo podemos saber dos cosas, la persona amada desde siempre y la luz de las estepas rusas de las que hablaba Marcello Mastroiani en Ojos negros, en enfriamiento...pero la espesa selva. Y mis ojos mirándote. Y cabeza mojada y mi pelo chorreando, porque siempre me expongo a la lluvia...Imagen, David Hamilton

