
"En algún sentido, mi infancia consistió en una especie de proceso en el que yo me iba consumiendo, un paseo sin destino, un paseo en sueños por bosques y después, ilegalmente, por los caños de cemento para desagüe, o yo lo hacía arrastrándome, o sola y cómoda en la casa (¡todo el mundo lejos por una hora¡) masticando la sal en pedacitos de papel, o escondida en la tarde bajo las colchas para formar ahí, de alguna manera, un lugar nuevo, un espacio nuevo que no había existido jamás en la cama, como un ensayo para el amor..."
Lorrie Moore, Hospital de Ranas
Imagen, Helen Van Meene
