lunes, 10 de marzo de 2014

recopilaciones

Anja Mulder 


Paula Valentim

Mieke V. Willems

Fiona Watson, un libro no escrito



Anja Mulder



pequeños tesoros recogidos en el parque

Anja Mulder pequeña colección en noviembre



Georgia O'Keeffe con su colección de piedras por Ralph Looney 


Georgia O'Keeffe, con su colección de piedras por John Loengard



 "Siempre he cogido flores allí donde las he encontrado, he recogido caracolas y piedras y trozos de madera donde había caracolas y piedras y trozos de madera que me gustaban [...]. De la misma forma, cuando encontré en el desierto los hermosos huesos blancos los recogí y me los llevé a casa [...]. He pintado estos objetos para expresar lo que significan para mí la amplitud y el milagro del mundo en el que vivo" - Georgia O´Keefee



Georgia O'Keeffe con su piedra favorita de su colección de rocas, Albiqui, Nuevo Méjico, 1966 por John Loengard




Felice Casorati, Chica en una alfombra roja



Amelie, Jean-Pierre Jeunet, 2001

"Sólo el descubridor de la tumba de Tutankamón sabría cómo se sintió ella al encontrar este tesoro escondido por un niño hace 40 años"

domingo, 9 de marzo de 2014

casa del árbol

             Francesca Woodman - Untitled, 1974-1975 

sábado, 8 de marzo de 2014

Alejandra Pizarnik - niña que en vientos grises vientos verdes aguardó



Alejandra Pizarnik, a la edad de cuatro años con sus amigas 



La niña del jardín
.
A Daniela Haman
.
Un claro en el jardín oscuro o un pequeño espacio de luz entre hojas negras. Allí estoy yo, dueña de mis cuatro años, señora de los pájaros celestes y de los pájaros rojos. Al más hermoso le digo:

—Te voy a regalar a no sé quién.
—¿Cómo sabes que le gustaré ? —dice.
—Voy a regalarte —digo.
—Nunca tendrás a quién regalar un pájaro —dice el pájaro.


.Alejandra Pizarnik, de Prosa completa

*los versos del título son de Los pequeños cantos XV, de Poesía Completa

viernes, 7 de marzo de 2014

Alicja Bloch






Alicja Bloch,  fotógrafa de Polonia, crea retratos surrealistas, enigmáticos. autorretratos conectados con otra vida que vivimos al mismo tiempo que la vida real, me gusta la simplicidad y el silencio creado alrededor de sus fotografías, momentos detenidos de los sueños, del pensamiento, del destino y del recuerdo.

L'Amour et Psyché


    Imagen, Mirja Roozen

sueños de un otoño de color ámbar

Imagen, Charlotte Clara

jueves, 6 de marzo de 2014

Anna de todas las Rusias




"Yo nací en el mismo año que Charlie Chaplin, Tolstoi 'La Sonata a Kreutzer", la Torre Eiffel, y, al parecer, TS Eliot. Ese verano París celebraba el centésimo aniversario de la toma de la Bastilla - 1889. Las antiguas fiestas de la víspera de San Juan festejaban la entrada al verano, y aún se celebra en la noche de mi nacimiento, 23 de junio. Me pusieron el nombre de Anna en honor a mi abuela, Anna Egórovna Motovilova. Su madre, descendiente del Genghis Khan, fue la princesa tártara Ajmátova, cuyo nombre tomé para mi nombre literario" Anna Ajmátova en  "Páginas de un diario"

"Los visitantes que se reunieron con Ajmátova podrían confundirla con la pobreza.  Había estado viajando durante veinte años con la misma maleta, que no contaba con una cerradura y tuvo que ser asegurada por una correa. Sólo tenía un viejo gorro y un liviano chal, que llevaba siempre, no importa qué tipo de clima hiciera, aunque más tarde su amiga Valentina Shchegoleva le legó un abrigo de piel. En el interior, Ajmátova solía llevar pijama de color escarlata. Y hasta el final mantuvo siempre su famoso flequillo."

"Ajmátova era, en palabras de Brodsky, dicho brevemente, una persona sin hogar y- utilizando su propia expresión - sin pastor. Los conocidos cercanos la llamaban "la reina errante", y realmente en su cara - sobre todo cuando se levantaba e iba a nuestro encuentro en el apartamento de alguien - había algo de reina ambulante y sin abrigo." 

"En 1913, El Perro Vagabundo fue uno de los pocos lugares de la vida nocturna de San Petersburgo, donde la gente literaria y artística, a menudo con poco dinero, podían sentirse bienvenidos (...) Ajmátova a menudo se sentaba fumando un cigarrillo en una mesa lateral, vestida con una falda estrecha, un pañuelo sobre los hombros y un collar de ágata negro...Alexander Blok, el gran poeta de la generación anterior, encuentra la belleza de Ajmátova extrañamente aterradora. Mandelstam la describió como "un ángel negro" con la marca de Dios sobre ella."


En un poema temprano, Ajmátova describió la atmósfera opresiva aún embriagadora de El Perro Vagabundo:
Estamos todos los borrachos aquí, en el sueño de todo.
Juntos formamos una multitud desolada.
Incluso los pájaros y las flores pintadas en las paredes
parecen ser anhelo de las nubes.
 

"Era un mundo de todo tipo de experimentación, sobre todo sexual. El amor entre mujeres o entre hombres y ménages à tríos fueron fácilmente aceptados entre los intelectuales. Anna Ajmátova, también fue parte de esta sociedad sexualmente promiscua, aunque ella se había casado con Nikolay Gumilyov el 25 de abril de 1910. En la vejez, ella habló de su vida en común como "un matrimonio de extraños", mientras Gumiliov describió su propia infelicidad al estar casado con "una bruja, no una mujer."


"En medio de esta agitación interna, el Fondo Literario había asignado a Ajmátova una dacha en Komarovo: una casa pequeña, en Fontanka, con una única habitación bastante oscura y una pequeña cocina. Se le dió la primera oportunidad que tuvo de disfrutar de su propio espacio de vida desde antes de la Primera Guerra Mundial. Estaba amueblado en gran medida con los regalos de los amigos: había sillas antiguas con patas bellamente talladas, cuya tapicería estaba rasgada, y una mesa estrecha, evidentemente, hecha a partir de una puerta. Trabajaba en un largo y estrecho escritorio sobre el que había candelabros de porcelana y un tintero de porcelana. Debajo de la mesa había un estante donde guardaba todo tipo de carpetas y papeles. Tenía la costumbre de hurgar a ciegas a través de este estante, Brodsky recuerda, cómo a veces era capaz de encontrar un poema olvidado entre los papeles, a menudo de muchos años antes. Ella decía, que el poema había "surgido" y luego llevaba la fecha anexada correcta debajo. Siempre había flores por todas partes; en jarras, tazas y vasos. "


"El 19 de agosto de 1939, en un poema escrito en la casa de la Fontanka, Anna Ajmátova habla de la muerte mediante la forma familiar de" tú "- como si estuviera hablando con un amigo cercano: Vendrás de todos modos - ¿Por qué no ahora?  Cuánto he esperado - Vienen los malos tiempos. No puedo soportarlo más. He apagado la luz y abierto la puerta para ti porque eres mágica y milagrosa."

"En una sala de esa casa. En una única silla de esa diminuta salita está el mítico fular blanco, regalo de Marina Tsvietáieva, la pieza de ropa preferida de Anna a lo largo de su vida."  


"Anna of All the Russias. The Life of Anna Akhmatova", Elaine Feinstein

martes, 4 de marzo de 2014

Josef Sudek - fotógrafo "Poeta de Praga"

Josef Sudek  fotógrafo checo (Kolin, 1896 - Praga 1976). Durante la Primera Guerra Mundial fue alistado en el ejército. En el frente italiano en 1917 herido en una explosión de granada perdió el brazo derecho. A raíz de esto no pudo seguir en su oficio de encuadernador y se concentró completamente en la fotografía que hasta entonces había sido sólo un pasatiempo. Conocido como el "Poeta de Praga", Josef Sudek es uno de los fotógrafos checos más destacados y apreciados. 








Sus primeros trabajos incluyen muchas series de la luz que incide en el interior del St. Vitus Cathederal. Durante y después de la Segunda Guerra Mundial, Sudek fotografía escenas nocturnas y panoramas de Praga, el paisaje boscoso de Bohemia, y el cristal de la ventana que daba a su jardín. Su primera exposición occidental fue en la George Eastman House en 1974. Publicó 16 libros durante su vida. Nunca se presentó en las inauguraciones  y exposiciones, y pocas personas aparecen en sus fotografías. 





Laberinto en su Atelier, 1960

En los años 20 fue miembro del Círculo de Aficionados de la Fotografía de Praga. Allí conoció la obra del americano Clarence H. White y de otros fotógrafos de la época. Entre 1922 y 1924 estudió en la escuela gráfica en el taller del profesor Karel Novák. Conoció diversos estilos de trabajo y tendencias del mundo de la fotografía, pero tomó su propio camino.





En 1927 se instaló en su nuevo atelier "en el jardín", en Malá Strana, en el centro de Praga. Allí trabajó hasta su muerte en el año 1976.

"El jardincito mágico, era de verdad un jardín mágico, donde me sentía en casa y donde estaba muy a gusto."


"Ésta era en su tiempo una lámpara para ocasiones especiales, y se relacionan muchas memorias a ella," comenta Sudek de una de sus obras.


Sudek siempre utilizaba cámaras de gran formato, de hasta 30 x 40 cms. Su preferida era una vieja Kodak Panoramic de más de 50 años. Sus contemporáneos recuerdan su típica figura cubierta por un ancho capote negro, con el trípode de madera apoyado sobre su espalda.

Así salía a las calles para descubrir nuevos temas. Le llamaban el "caminador de Praga". Debido a su desventaja física, empleaba aprendices, quienes le ayudaban sobre todo cuando salía a sacar fotos de paisajes.

La temática de Sudek es muy amplia. Durante su carrera se dedicó a hacer retratos, fotografías de paisajes y ciudades, publicitarias y de objetos de uso diario.

Según Sudek, los objetos vivían sus propias vidas y con mucho gusto contaba que cuando los niños duermen, los objetos se despiertan para arreglar sus cosas en el hogar.

A través de sus fotografías contaba la historia de estos objetos, lo sucedido a ellos y al mismo tiempo les rendía homenaje. Fotografiando los objetos que pertenecían a sus amigos, se acordaba de las personas queridas y sus costumbres.



"La fotografía es rara, no debe desvelar mucho, tiene que dar pistas. No sé cómo es en otras artes, pero en la fotografía es así, debe aludir y los que la miran deben imaginarse algo detrás de ella."

Sacaba series de fotos de diferentes objetos desde cada ángulo y desde todas las perspectivas. Quería descubrir cada aspecto de estos compañeros de la vida cotidiana.

A partir del inicio de la Segunda Guerra Mundial, se le limitaron las posibilidades a trabajar fuera del estudio. Entonces sacaba series de fotografías a través de una pequeña ventana de su estudio en Ujezd. Las llamaba la serie del jardín mágico.

A lo largo de decenas de años se fijaba en los más diminutos detalles de las diferentes estaciones del año y de las diferentes horas del día. Las fotografías de la ventana escondida con el velo de escarcha están llenas de poesía y ternura.








"El jardín mágico, ah ésta es la del encaje. Espero que me haya salido bien el encaje. No lo sé." Así Josef Sudek describió una de sus fotografías.


Sudek era un fotógrafo muy paciente, capaz de esperar hasta 15 minutos para realizar una toma. Usaba este método de exposición larga sobre todo en la naturaleza, amaba los árboles viejos. Los llamaba los gigantes durmientes e intentaba humanizar su aspecto.

 "La música siempre me da inspiración. No sé cómo funciona, pero es así. Escucho música y después veo una cosa y de repente me doy cuenta, que la estoy viendo hace dos años, pero sólo en ese momento, sé que si hago una foto, tendrá algo que decir."

Era un personaje profundo en todo lo que hacía. Quería conocer el último detalle de las circunstancias de la creación de la música de Leos Janácek, uno de sus compositores favoritos. Realizó un documental con fotografías sobre Hukvaldy, la ciudad natal del músico.

"Él se dedicaba a la música sinceramente. No le importaba lo que decía la gente. Si hubiera pretendido algo, se le habría reconocido. Si uno no hace algo con sinceridad, se le nota. Esto vale también para otras artes, para la escultura, la pintura, y también la fotografía, claro."

Josef Sudek murió en 1976, a los 80 años, y dejó un vasto archivo de negativos y fotografías reveladas. En su estudio se quedó a vivir su hermana, quien a raíz de su edad no consiguió mantener bien la casa y el jardín, y se deterioraron rápidamente. Después, la construcción de madera se incendió y fueron destruidos numerosos documentos irrecuperables.


Gracias a Anna Fárová, fotógrafa e historiadora de arte, quien es experta en la obra de Sudek, se consiguieron salvar muchos negativos. Fue ella quien inició la reconstrucción del estudio y la conservación del jardín en el año 2000. Hoy en día este edificio alberga el museo de Josef Sudek y una pequeña sala de exposiciones de arte fotográfico contemporáneo.


domingo, 2 de marzo de 2014

serpiente de la medianoche


ayer estuve callejeando por mi barrio, a la puesta del sol el cielo parecía una flor carnívora.

me encanta cuando el cielo se ve como que el mundo se va a acabar,

caminaba por las calles escuchando el órgano de una catedral. al principio era muy tranquilo y un fondo agradable de música y, a continuación, se hizo más fuerte y más fuerte, y las mismas paredes de los edificios comenzaron a estirarse y flotaban con la enormidad de la música alto alto expandiéndose hacia el cielo, 

no sé si estás ahí,
siempre pongo la atención y la poesía cuando pienso en ti,

te amo.  eso sí lo sé. mi alma tembló el día cuando supe que todo se iba. no hay manera de negar la necesidad, pero todo huye como huye una mariposa del sombrío enigma del miedo. 

¿me amas? eso no lo sé...



el pájaro regresó a mí, el pájaro del deseo, el pájaro es la serpiente de la medianoche,

Hambre, sed, gritos, danza, danza, danza, danza! 
                                                    A.Rimbaud, Une Saison en Enfer, Mauvais Sang 


El Espejo - Andrei Tarkovsky - contemplación del atardecer


Zerkalo, Andrei Tarkovsky, 1975

la obra de Leonardo da Vinci en El Espejo de Andrei Tarkovsky


Zerkalo, Andrei Tarkovsky, 1974

Primer Manifiesto Dadá - Tristan Tzara

"Para lanzar un manifiesto es preciso querer A.B.C., fulminar
contra 1, 2, 3, impacientarse y aguzar las alas para conquistar y
esparcir a grandes y pequeños a, b, c, firmar, gritar, jurar,
arreglar la prosa a manera de evidencia absoluta, irrefutable,
probar su non plus ultra y mantener que la novedad se asemeja a
la vida..."


Yo escribo un manifiesto y no quiero nada, digo sin embargo
ciertas cosas y estoy por principio contra los manifiestos, como también estoy contra los principios..." 


"Yo escribo este manifiesto para mostrar que pueden ejecutarse
juntas las acciones opuestas, en una sola y fresca respiración; yo
estoy en contra de la acción; a favor de la continua contradicción, y
también de la afirmación, no estoy ni a favor ni en contra y no lo
explico porque odio el sentido común."

"Dadá...una palabra que no significa nada... El primer pensamiento que revolotea en esas cabezas es de índole bacteriológica:
hallar su origen etimológico, histórico o psicológico, por lo
menos. Por los diarios se entera uno que a la cola de una vaca
santa los negros Krou la llaman: DADA. El cubo y la madre en
cierto lugar de Italia: DADA. Un caballo de madera, la nodriza,
doble afirmación en ruso y en rumano: DADA. Hay sabios
periodistas que ven en esto un arte para los críos, y otros santos
jesúsl
lamandoalosniñitos del día, el retorno a un primitivismo
seco y ruidoso, ruidoso y monótono (...) 
Una obra de arte jamás es
bella, por decreto, objetivamente, para todos." 

"La crítica es por lo tanto inútil, no existe más que
subjetivamente, para cada uno, y sin el menor carácter de
generalidad. (...) 
Quedan, bajo las alas anchas y benévolas
del intento apocalíptico: el excremento, los animales, las
jornadas. ¿Cómo es que se quiere ordenar el caos que constituye
esa infinita informe variación: el ser humano? El principio "ama a tu
prójimo" es una hipocresía. "Conócete" es una utopía, pero más
aceptable pues hay un contenido de maldad en ella. Ninguna
piedad. Luego de la matanza nos queda la esperanza de una
humanidad pacificada. Y hablo todo el tiempo de mí, puesto que
no quiero convencer, no tengo derecho a arrastrar a otros en mi
corriente, no obligo a nadie a seguirme y todo el mundo hace su arte a su manera, 
si es que conoce la alegría que sube en flechas
hacia las capas astrales, o aquélla que desciende a las minas de
flores de cadáveres y de espasmos fértiles. Estalactitas:


buscarlas por doquier, en los pesebres agrandados por el dolor,
en los ojos blancos como liebres de los ángeles. Así nació
DADA
 de una necesidad de independencia, de desconfianza
para la comunidad. Aquellos que nos pertenecen conservan su
libertad. No reconocemos ninguna teoría. Estamos hartos de las
academias cubistas y futuristas: laboratorios de ideas formales.
¿Es que se hace arte para ganar dinero y acariciar a los gentiles
burgueses? Las rimas suenan a la asonancia de las monedas y la
inflexión resbala a lo largo de la línea del vientre de perfil.
Todas las agrupaciones de artistas han desembocado en este
banco cabalgando sobre diversos cometas. La puerta abierta a
las posibilidades de arrel
lanarse en los cojines y en la comida.
Aquí echamos el ancla en la tierra feraz.


Aquí tenemos derecho a proclamar esto, pues hemos conocido los
escalofríos y el despertar. Resucitados ebrios de energía,
clavamos el tridente en la carne despreocupada. Nosotros somos
arroyadas de maldiciones en abundancia trópica de vegetaciones
vertiginosas, goma y lluvia son nuestro sudor, nosotros
sangramos y consumimos la sed; nuestra sangre es vigor..."


"Destruyo las gavetas del cerebro y las de la organización social:
desmoralizar por todas partes y echar la mano del cielo al
infierno, los ojos del infierno al cielo, restablecer la rueda
fecunda de un circo universal en las potencias reales y en la
fantasía de cada individuo.

La filosofía es la cuestión: de qué lado empezar a mirar la vida,

dios, la idea, o cualquier otra cosa. Todo lo que uno mira es
falso. El resultado relativo no me parece más importante que
escoger entre pastel y cerezas para el postre. La manera de mirar
rápidamente el otro lado de una cosa, a fin de imponer su
opinión indirectamente, se llama dialéctica, es decir, regatear el
espíritu de las patatas fritas bailando la danza método
 en

derredor.
Si yo grito:
Ideal, ideal, ideal, Conocimiento, conocimiento, conocimiento,
Bumbum, bumbum, bumbum,

he registrado con bastante exactitud el progreso, la ley, la moral
y todas las otras bellas calidades que diferentes personas muy
inteligentes han discutido en tantos libros, para llegar, a final de
cuentas, a decir que a pesar de todo cada quien ha bailado según
su bum
bum personal, y que tiene razón en lo que toca a su
bumbum, satisfacción de la curiosidad enfermiza; timbre
privado para necesidades inexplicables; baño; dificultades
pecuniarias; estómago con repercusión en la vida; autoridad de
la vara mística formulada en ramillete de orquesta-fantasma con
arcos mudos, engrasados con filtros a base de amoníaco animal.
Con los quevedos azules de un ángel han excavado el interior
por veinte centavos de unánime reconocimiento.

      Si todos tienen razón y todas las píldoras no son sino Pink,
por una vez intentemos no tener razón.
      Uno cree poder explicar racionalmente, mediante el
pensamiento, lo que uno escribe. Pero es muy relativo. El
pensamiento es algo muy bonito para la filosofía, pero es
relativo. El psicoaná
lisis es una enfermedad peligrosa, adormece
las propensiones anti
-reales del hombre y sistematiza la
burguesía. No hay una Verdad última. La dialéctica es una
máquina divertida que nos conduce / de una manera banal / a las
opiniones que hubiéramos tenido de todas maneras. ¿O es que se
cree que, mediante el refinamiento minucioso de la lógica, se ha
demostrado la verdad y establecido la exactitud de nuestras
opiniones? Lógica ceñida por los sentidos es una enfermedad
orgánica. A los filósofos les gusta agregar el siguiente elemento:

El poder de observación. Pero precisamente esta magnífica
cualidad de la mente es la prueba de su impotencia. Uno
observa, uno mira de uno o de muchos puntos de vista, uno los
escoge entre los millones que existen. También la experiencia es
un resultado del azar y de las facultades individuales. *** La
ciencia me repugna en cuanto se vuelve especulativa-sistema,
pierde su carácter utilitario -tan inútil- pero por lo menos
individual. Odio la objetividad absoluta y la armonía, esa ciencia
que encuentra que todo está en orden. Sigan, hijos míos,
humanidad...Dice la ciencia que somos los servidores de la
naturaleza:

todo está en orden, hagan el amor y rómpanse la cabeza. Sigan,
hijos míos, humanidad, gentiles burgueses y periodistas
vírgenes...

    Estoy contra los sistemas, el más aceptable de los sistemas
es no tener, por principio, ninguno.

    Completarse, perfeccionarse en su propia pequeñez hasta
llenar el vaso de su yo, coraje para combatir por y contra el
pensamiento, misterio del pan desencadenamiento súbito de una
hélice infernal en lis económicos:

LA ESPONTANEIDAD DADAÍSTA
Llamo mimportacarajismo al estado de una vida en que cada
uno conserva sus propias condiciones, sabiendo sin embargo
respetar las otras individualidades, o si no defenderse, el
paso doble volviéndose himno nacional, tienda de baratillo,
T.S.H. teléfono sin hilo transmitiendo fugas de Bach, anuncios
luminosos y afiches de burdeles, el órgano difundiendo claveles
para Dios, todo eso junto, y realmente, reemplazando a la
fotografía y al catecismo unilateral.


La simplicidad activa."

"La lógica es una complicación.
La lógica siempre es falsa. Ella tira de los hilos de las nociones,
palabras, en su exterior formal, hacia objetivos y centros
ilusorios. Sus cadenas matan,..."

"Se trata de una flor de
papel para el ojal de los señores que frecuentan el baile de la
vida enmascarada, cocina de la gracia, blancas primas ágiles o
gordas. Ellos trafican con lo que nosotros hemos selecci
onado.
Contradicción y unidad de los polares en un solo chorro puede
ser verdad. Eso si uno insiste en pronunciar esa banalidad,
apéndice de una moralidad libidinosa, maloliente. La moral
atrofia como todo azote producto de la inteligencia. El control
de la moral y de la lógica nos han inoculado la impasibilidad ante
los agentes de la violencia -causa de la esclavitud-, ratas pútridas
de las que está repleto el vientre del burgués, y que han
infectado los únicos corredores de vidrio claros y limpios que
quedaban abiertos a los artistas.

Que grite cada ser humano: hay un gran trabajo destructivo,

negativo, por cumplir. Barrer, asear. La limpieza del individuo
se afirma después del estado de locura, de locura agresiva,
completa, de un mundo dejado en manos de bandidos que
desgarran y destruyen los siglos. Sin fin ni designio, sin
organización: la locura indomable, la descomposición." 

"Yo proclamo la oposición de todas las facultades cósmicas a
esta blenorragia de un sol pútrido salido de las fábricas del
pensamiento filosófico, la lucha encarnizada, con todos los

medios del
ASCO DADAISTA

Todo producto del asco susceptible de convertirse en una
negación de la familia, es
dada; protesta con todas las fuerzas
del ser en acción destructiva:
DADA; conocimiento de todos los
medios hasta ahora rechazados por el sexo púdico del
compromiso cómodo y la cortesía: DADA; abolición de la
lógica, danza de los impotentes de la creación:
DADA; de toda jerarquía y ecuación social instalada para los
valores por nuestros lacayos: DADA; cada objeto, todos los
 objetos, los sentimientos y las oscuridades, las apariciones y el
choque preciso de las líneas paralelas, son medios para el
combate
DADA; abolición de la memoria: DADA; abolición de
la arqueología:
DADA; abolición de los profetas: DADA;
abolición del futuro:
DADA; creencia absoluta indiscutible en
cada dios producto inmediato de la espontaneidad:
DADA; salto
elegante y sin perjuicio de una armonía a la otra esfera;
trayectoria de una palabra lanzada como un disco sonoro grito;
respetar todas las individualidades en su locura del momento:
seria, temerosa, tímida, ardiente, vigorosa, decidida, entusiasta;
pelar su iglesia de todo accesorio inútil y pesado; escupir como
una cascada luminosa el pensamiento chocante o amoroso, o
mimarlo -con la viva satisfacción de que da igual
- con la misma
intensidad en el zarzal, puro de insectos para la sangre bien
nacida, y dorada de cuerpos de arcángeles, de su alma. Libertad
:
DADA DADA DADA, aullido de los dolores crispados,
entrelazamiento de los contrarios y de todas las contradicciones,
de los grotescos, de las inconsecuencias: LA VIDA." 

Tristan Tzara, Primer Manifiesto Dadá (1918)